La mejor época para visitar Atenas es en la primavera y el otoño, cuando el clima es más suave y hay menos turistas. Los meses de abril a junio y de septiembre a octubre suelen ser ideales para disfrutar de la ciudad sin las altas temperaturas del verano.
El verano en Atenas puede ser muy caluroso, con temperaturas que superan los 30 grados Celsius. Si decides viajar en verano, asegúrate de llevar ropa ligera, protector solar y mantenerte hidratado.
Visitar Atenas en invierno puede ser una buena opción si prefieres evitar las multitudes de turistas. Aunque las temperaturas son más bajas, la ciudad sigue teniendo su encanto y podrás disfrutar de atracciones menos concurridas.
En Atenas, algunas festividades destacadas son la Semana Santa ortodoxa, el Día de la Independencia de Grecia el 25 de marzo y la celebración del Día de la Liberación el 17 de noviembre. Estas fechas pueden ser interesantes para presenciar tradiciones culturales.
Para conocer lo principal de Atenas, se recomienda estar al menos 3 o 4 días. Esto te permitirá visitar los principales sitios arqueológicos como la Acrópolis, el Partenón, el Ágora Antigua y el Museo Arqueológico Nacional.